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Tradicionalmente se considera que la
fundación de la Capilla Real de Sevilla fue obra de Fernando III. Sin
embargo, hoy por hoy no es posible confirmar documentalmente tal origen,
pareciendo más plausible una fundación posterior. Al menos, los primeros
privilegios conservados en los que se hace referencia a esta capilla son
ya de tiempos de su nieto Sancho IV.
La finalidad de la Capilla era, y es, la guarda de los cuerpos
reales en ella depositados (San Fernando, Beatriz de Suabia y Alfonso X) y
los cultos establecidos en su memoria así como otras ceremonias
litúrgicas. También tiene encomendada la custodia y culto de la Virgen de
los Reyes.
Fuera quien fuera el rey que la fundó, la historia de la Capilla
Real se extiende desde el siglo XIII hasta hoy y a ella nos acercamos a
través de sus documentos, entre los que destacan las concesiones y
confirmaciones de privilegios reales y diversas constituciones y
ordenamientos que ha ido recibiendo: privilegio rodado de Sancho IV de
1285 por el que concede a los clérigos de la Capilla Real de Sevilla
todas las Iglesias y abadías de su señorío, la regla que hicieron los
propios miembros de la Capilla en 1392, las constituciones de Felipe II en
1594, los estatutos dados por Isabel II, basados en las constituciones
anteriores pero con arreglo al Concordato celebrado en 1851, y por
último los estatutos de 1922. Podemos cerrar esta lista con el decreto de
unión de 1998 de los Capellanes Reales con el cabildo Catedral de Sevilla.
El archivo de la Capilla Real de Sevilla ha sido depositado en 1998
en el Archivo de la Catedral, gestionado por la Institución Colombina,
para su inventariación y servicio a los investigadores.
Pueden consultarse por los investigadores la serie correspondiente
a Libros de Actas Capitulares, veinticinco libros con un marco cronológico
desde 1580 hasta 1911, y la serie Expedientes de Limpieza de Sangre,
constituida por 199 expedientes del siglo XVI al siglo XIX.
Cuadro de clasificación
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