Fondo Histórico General |
Compuesta en la actualidad por doscientos veintiún legajos, con unas
fechas extremas que van desde el año 1251, fecha del documento original
más antiguo, hasta el siglo XX, y de enorme interés por contener la mayor
parte de los ricos documentos medievales del Archivo.
De la Baja Edad Media se conserva numerosa documentación real,
pontificia, eclesiástica, y de carácter privado, tanto en pergamino como
en papel, que ha sido y es objeto de importantes estudios y publicaciones.
Todo ello lo puso de relieve Manuel González Jiménez en el preámbulo a
esta sección publicado en el 1º Tomo del Inventario del Archivo Catedral
de Sevilla, en donde presenta una relación de las publicaciones e investigaciones sobre este fondo medieval hasta 1987, cuando se publicó el Inventario. Las publicaciones hasta fecha de hoy, de las que tenemos constancia en este archivo, pueden consultarse en el apartado de Bibliografía.
El enorme patrimonio temporal y espiritual con el que contaba el
cabildo catedral requería de un control administrativo y eclesiástico, con
un respaldo documental que sirviera de comprobante y en el que se
asentasen los numerosos trueques, compras, censos, donaciones,
testamentos, memorias, misas, enterramientos, obras, restauraciones, es
decir necesitaban un archivo con toda su documentación localizada y
registrada.
Si consultamos el Inventario de esta Sección, elaborado y publicado
por Pedro Rubio Merino en el citado 1ºTomo del Inventario del Archivo,
comprobaremos que las actuales 221 unidades
de instalación han sido establecidas respetando las signaturas antiguas y
por tanto la organización dada en siglos anteriores, en los que se dio a
cada documento una triple signatura por cajón, legajo y número de
documento.
Ya en los Índices elaborados en 1793 se indicaba “… sin atreverse
los que han manejado el Archivo con algún conocimiento a mover los papeles
de su antigua situación, temiendo justamente a dejar la obra imperfecta e
inutilizados los Índices que hasta allí gobernaron…. y sin alterar las
citas y razones que hay puestas en los Libros Blancos, Protocolos y demás
papeles de la Contaduría”.
Actualmente, en cada unidad de instalación comparten espacio
documentos o expedientes que nada tienen que ver ni cronológica ni
temáticamente unos con otros, existiendo numerosos ramos de documentación
cosida que imposibilita llevar a cabo nuevas clasificaciones, basadas en
otros criterios. Por este motivo, hace ya algunos años se optó por
respetar las signaturas antiguas que presentaban los documentos y
añadirles otra signatura nueva a lápiz correspondiente al legajo actual y
al número de documento, todo ello gracias a la colaboración de Isabel
Montes Romero-Camacho, profesora de Historia Medieval en la Universidad de
Sevilla.
En la actualidad y desde hace varios años se está elaborando el
Catálogo de Documentación Medieval, trabajo iniciado por la archivera Mª
Luisa Morillo Castrillón y continuado por la actual archivera, con más de
cuatro mil fichas de catálogo.
Cabe destacar de esta sección, entre la documentación en pergamino,
los 35 privilegios rodados, el 48 % de los privilegios rodados originales
conservados en la ciudad de Sevilla. Este dato se obtiene al consultar la
publicación Sevilla. Ciudad de Privilegios,
pues de los 82 privilegios rodados recogidos en ella 73 son originales y 9
son copias.
El privilegio rodado es la tipología documental más solemne que
expidió la cancillería castellana bajo medieval, con vigencia hasta los
Reyes Católicos y que debe su nombre a la rueda que presenta -o signo del
reino-, cuyos elementos estructurales quedaron ya fijos a partir del
reinado de Alfonso X. Como validación de este tipo de documentación se
empleó el sello de plomo pendiente mediante hilos, normalmente de seda, de
los orificios de la plica o doblez hecho en la parte baja del pergamino.
También en pergamino se conservan numerosas cartas plomadas y cartas
abiertas –documentación real cuya diferencia radica en el sello de plomo o
de cera- , documentación pontificia o episcopal, y documentación notarial.
Ejemplos de todo ello pueden verse en las fotografías que presentamos en
esta página.
Igualmente interesante es la documentación en papel, tanto la
correspondiente a Baja Edad Media como la que se conserva de Edad Moderna
y Contemporánea, pues como se indicó al principio, en esta sección se
clasifica documentación hasta el siglo XX.
|
Institución Colombina
C/ Alemanes s/n
41004 Sevilla