Con la signatura
topográfica 4-5-10(3) se conserva en la colección de Hernando Colón un
libro en extremo singular, no sólo por tratarse de un ejemplar
xilográfico, sino por ser además el único conocido de esta edición. Los
libros xilográficos son los obtenidos mediante el grabado con una plancha
de madera, y uno de los primeros y más conocidos fue la Biblia
pauperum, destacando también el Speculum humanae salvationis
y las ediciones del Ars moriendi (cuyo título se suele traducir
por Arte de bien morir). En este tipo de libros, conocidos con
anterioridad a la invención de la imprenta con tipos móviles, predomina la
imagen sobre el texto, la temática religioso-moral y la intención
pedagógica ante un público no culto y eminentemente popular.
A finales de la Edad Media se
desarrolló una copiosa literatura designada bajo el término genérico de
Danzas de la Muerte, en la que se representaba la fugacidad de lo terrenal
en la vida del hombre con total ausencia del sentimiento religioso y se
alude a la muerte con un matiz más o menos profano. Ante esto la Iglesia
se apresuró a enfocar la cuestión desde un punto de vista cristiano. Así
surge el pequeño tratado conocido como Ars moriendi en el que se presenta
el drama de la muerte en su sentido religioso, para que el moribundo pueda
salir airoso y conseguir la salvación. Trata, por tanto, de la confortación
espiritual del moribundo, y aporta ilustraciones típicamente medievales,
con una página de texto para cada ilustración. Este opúsculo
estuvo dedicado en un primer momento al clero, pero muy pronto fue
el manual de todos los fieles.
Este rarísimo ejemplar pertenece a una edición realizada
en el sur de Alemania, posiblemente en Aubsburgo, sobre 1470. Se compone
de 14 hojas de tamaño folio, con grandes caracteres góticos,
sin numeración, y trece láminas representativas de varios
pasajes referentes a los últimos instantes de la vida humana. Los
grabados, pese a su tosquedad, presentan un alto nivel de expresividad.
En todos ellos el moribundo está en su lecho y sufre las cinco tentaciones:
dudas de la fe, desesperación ante sus pecados, apego a los bienes
terrenales, impaciencia causada por el propio sufrimiento y, por último,
la acechanza de la soberbia. Para contrarrestar estas tentaciones cuenta
con la ayuda de Dios manifestada a través de la figura del ángel.
En el verso de la última hoja
Hernando Colón anotó las condiciones de su adquisición: Este libro
costó en Nerumberga 2 craiçer por dezie[m]bre de 1521 y el ducado de oro
vale 86 craiçer. Está registrado 205.
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