Servicio de conservación
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La antigüedad de los fondos bibliográficos y documentales custodiados por la Institución Colombina implica una continua y necesaria vigilancia para su correcta conservación. Además de mantener unas pautas básicas de conservación, hay tres grandes bloques de actuación sobre los fondos, desarrollados en otros tantos proyectos: Microfilmación:
Esta microfilmación se realiza en la propia Institución y su finalidad es preservar en un lugar de seguridad, fuera del recinto de la Institución, el microfilm original, como garantía de conservación de los textos, en el caso de que por algún motivo sufrieran algún percance los libros o documentos originales. Un duplicado de este microfilm se conserva en la Institución y, estuchado en “jackets”, se sirve a los investigadores en lugar de los originales. También de esta copia es de donde se obtienen las fotocopias de microfilms y los duplicados que solicitan los investigadores. A día de hoy, está microfilmada completamente la Biblioteca Colombina, todos los incunables y manuscritos de la Biblioteca Capitular, así como fondos de los archivos que se consideran de un interés especial, como por ejemplo los libros de Acatas Capitulares, los privilegios rodados, etc. Para obtener una reproducción de estos microfilms (duplicados de microfilms o fotocopias) ver Servicio de Reprografía.
Estas restauraciones requieren un trabajo especializado de laboratorio, por lo que debe realizarse fuera de la Institución. El Instituto de Conservación y Restauración del Ministerio de Cultura, actual I.C.R.B.C., asumió tras el hundimiento de la Biblioteca en 1986 la restauración de numerosos libros de la Biblioteca Capitular y Colombina, entre ellos el Libro de las Profecías, el Pontifical Romano de 1390 y la Biblia de Alfonso X.
Para estos casos, la Institución Colombina cuenta con un presupuesto anual para encuadernación. Tras una selección de las obras que requieren algún tipo de actuación, se va determinando según la categoría del libro el tipo de encuadernación más apropiado. La más frecuente es la piel completa o la media piel. En algunos casos se ha optado por la tela y, en otros, simplemente por un estuche o una cubierta de tela que preserve del roce a la encuadernación original. En contadas ocasiones, el tratamiento más adecuado es simplemente la reparación y consolidación de la encuadernación, sobre todo si es la original del libro y si tiene cierta antigüedad o valor. Entre los encuadernadores que han tenido en sus talleres obras de la Biblioteca Capitular y Colombina, hay que destacar a los hermanos Galván, de Cádiz, quienes han encuadernado, entre otros libros, el incunable colombino de la “Gramática” de Nebrija. También ha sido importante el trabajo realizado durante varios años por los alumnos de encuadernación de la ”Escuela Taller de la Catedral”, de la Fundación Forja XXI.
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Institución Colombina
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41004 Sevilla